¿Eres el rey de los (h)unos? ¿Te sientes solo ante el peligro? ¿Crees que puedes avanzar tu Cultura Preventiva en solitario? ¿Qué puedes hacer para optimizar el cambio de la Cultura Preventiva?

 

Si es tu caso y crees que lo tienes todo perdido, te confirmo que estás muy, muy equivocado.

Un porcentaje muy elevado de medianas como grandes empresas tienen como responsable de Prevención de Riesgos Laborales a exclusivamente una persona.

Permíteme que discrepe parcialmente con esta afirmación y entenderás porqué cuando te formules las siguientes preguntas:

Entonces, estrictamente no está una sola persona frente a la Prevención de Riesgos Laborales en tu empresa.

Ahora bien, tanto si alguna de las respuestas anteriores es sí o todas son no, tienes lo que denomino “Equipo de uno”.

¿Cuáles son los desafíos en un “Equipo de uno”?

Tras muchas conversaciones con profesionales de la Prevención de Riesgos Laborales, recapitulo los 4 retos principales con los que se topan a diario. Además, te confieso que en alguna de las empresas que he trabajado también lo eran para mí.

Tiempo

¿Tienes un listado interminable de tareas o la sensación de que siempre estás apagando fuegos? ¿Eres más reactivo o proactivo?

Lo que está claro es que toda inversión de tiempo en el Gemba es una victoria para la Prevención de Riesgos Laborales. Quizás te dejas llevar por una agenda llena de reuniones, formaciones y/o evaluaciones de riesgos de puestos de trabajo que no te dejan ver lo realmente importante.

Planifica, prioriza y valora el tiempo del que dispones en tu jornada laboral y destina tiempo, tanto a tareas reporte, análisis y de Gemba. Puedes utilizar metodologías Lean Manufacturing, Agile o la sencilla matriz de Eisenhower y no perdiendo nunca de vista que el objetivo real es evitar accidentes de trabajo.

Trabajo en equipo

¿Crees que eres más eficiente cerrado en tu mundo sacando trabajo? ¿Formas parte de las reuniones en las que se toman las decisiones estratégicas de tu empresa?

Está claro que tienes que ser eficiente pero también eficaz. Estar pendiente de toda nueva normativa, nuevo proceso, producto o persona que entra en tus instalaciones es necesario, pero si otros toman las decisiones sin contemplar la Prevención de Riesgos Laborales, quizás el trabajo después será mayor.

Evita caer en la trampa del aislamiento dentro de tu organización y busca a aquellas personas que quieran liderar contigo el cambio de Cultura Preventiva en tu organización.

Persuasión

¿Incluyes la venta entre tus funciones como profesional de la Prevención de Riesgos Laborales? ¿Estableces sinergias con otros departamentos de tu empresa?

A la mayoría de prevencionistas se nos enseña qué es lo que tienen que hacer para cumplir la normativa vigente aplicable y, en ocasiones, el cómo, pero en ningún momento se menciona con qué canal, a qué tipo de personas y con qué tipo de mensaje. Puntos clave para que la Cultura Preventiva vaya capilarizándose en tu estructura organizativa.

Utiliza cualquier momento o excusa para hablar de la Prevención de Riesgos Laborales indicando el porqué, qué beneficios supone al resto de departamentos y habla con el mismo argot de indicadores, productividad, entrega al cliente, calidad, etc.

Igual de importante es escuchar activamente a tu interlocutor para poder establecer relaciones ganar-ganar y ser una de las personas a las que acudan cuando necesiten ayuda.

La venta forma parte de tu día a día para persuadir a toda la estructura organizativa y si la practicas serás “popular” formando parte de ese equipo de líder impulsor del cambio cultural.

Networking interno

¿Cómo te sientes el día en que has cumplido todo lo que te habías planificado? ¿Crees que otros profesionales de la Prevención de Riesgos Laborales encuentran con las mismas dificultades?

Te confirmo, por si tenías dudas, en todos los sectores, tamaños y regiones los frenos para desarrollar un cambio en la Cultura Preventiva existen y, si bien no son siempre los mimos, hay puntos en común.

Apóyate en aquellas personas que ocupan tu posición en otras zonas geográficas de tu organización para compartir, por ejemplo, buenas prácticas preventivas.

¿Cómo afronto mi día a día en un “Equipo de uno”?

Empieza elaborando una estrategia, sí una estrategia para el cambio en la Cultura Preventiva de tu empresa y dedica un día a parar y pensar cómo abordar estos 4 desafíos que te he presentado. Incluye qué quieres conseguir, por qué lo quieres conseguir y cómo lo vas a llevar a cabo y para que te resulte más fácil revisa mis 3 ACTips:

Piensa en ser el entrenador

Enfoca tu día a día desde una perspectiva de maestro y no de un policía. Piensa en que, como todo buen profesor, tienes que ganarte ese respeto.

Celebra las buenas ideas

Cuando cualquier persona de tu organización tenga una idea o “Quick win”, dale el crédito que se merece y aplícala de la forma más inmediata posible. Recuerda siempre, al final, publicitarla. Sumarás adeptos para el propósito de tu Cultura Preventiva.

Encuentra tu red

Era uno de mis puntos débiles y créeme que, si lo hubiera sabido antes, me hubiera ahorrado muchos momentos de tensión y sobrecarga.

Hay ocasiones en las que necesitas compartir vivencias, aprender, hacer preguntas y resolver preocupaciones con otros profesionales de la Prevención de Riesgos Laborales que hablen “tu mismo idioma” y tu empresa no es una multinacional o, a pesar de tener diferentes centros de trabajo, sigues siendo el único responsable.

Formar parte de una comunidad de prevencionistas debería de estar en tu lista de prioridades.

 

Quizás puedas conseguir que tu empresa contrate a más personas para que trabajen contigo en tu “Equipo de uno” pero si no es así, aplica los 7 puntos que acabo de mostrarte y crea desde hoy mismo impacto en la Cultura Preventiva. ¡Sé el agente de cambio que puedes ser!

Si crees aún que necesitas: